De una bicicleta en el hospital a 800 kilómetros por Canarias contra la leycemia

Cohesión Social
Deportes
Fechas del evento

Hay momentos en los que una bicicleta se convierte en algo más que una bicicleta. Para Lionell Sánchez, una antigua bicicleta estática fue durante su tratamiento contra la leucemia una pequeña vía de escape frente al aislamiento, el cansancio y la incertidumbre. Ahora, casi cuatro años después de aquel diagnóstico, aquella experiencia está detrás de un reto que pretende que otros pacientes puedan disponer de la misma oportunidad.

Hoy 16 de septiembre, Lionell iniciará en Lanzarote GRAN GUANCHE, un desafío que les llevará a recorrer siete islas Canarias de Norte a Sur hasta culminar en La Palma el día 23. La ruta arrancará en Lanzarote y continuará por Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, El Hierro, La Gomera y La Palma. Serán alrededor de 800 kilómetros y más de 10.000 metros de desnivel acumulado en ocho días, a razón de una isla y un trayecto en barco cada jornada, con un objetivo que va mucho más allá de completar una exigente aventura deportiva: recaudar fondos, junto a la Fundación Canaria Alejandro Da Silva contra la Leucemia, para dotar de bicicletas estáticas a los pacientes con leucemia ingresados en los hospitales de Gran Canaria.

La idea nace directamente de la experiencia de Lionell. En noviembre de 2022 fue diagnosticado de leucemia y tuvo que afrontar largos periodos de aislamiento durante los tratamientos de quimioterapia. “Recuerdo muchos momentos de angustia e impotencia, tanto por el sentimiento de no poder luchar contra lo que me estaba pasando, como por el hecho de estar encerrado tanto tiempo”, apunta. En aquellos días, el deporte, dentro de las posibilidades que le permitía su estado, se convirtió en una herramienta para sobrellevar la enfermedad. “Me ayudaba mucho a distraerme, generar cansancio y apetito, que muchas veces se pierde por la quimioterapia”, explica. La bicicleta estática que encontró en el hospital le permitió además mantener, en la medida de lo posible, una actividad que para él tenía un significado especial: “Me ayudó a encontrar una alternativa al running, que luego al salir del hospital pude disfrutar plenamente al aire libre”.

Fue entonces cuando empezó a tomar forma una idea que hoy se ha convertido en GRAN GUANCHE. “Desde que me diagnosticaron leucemia y tuve que buscar opciones para mantenerme activo en el hospital, supe que el deporte era una prioridad para mi proceso, y pensé que si a mí me iba bien, ¿por qué no iba a ir bien para el resto?”, señala.

GRAN GUANCHE comenzó en una conversación con Fran, amigo de Lionell y, como él mismo lo define, “un loco de los deportes de resistencia”. La idea surgió después de conocer el intento de una ciclista extranjera de realizar un recorrido similar por el archipiélago. Lo que inicialmente iba a ser simplemente unas «vacaciones sobre ruedas» fue creciendo hasta convertirse en un reto solidario al que se sumó su otro gran amigo, Samuel. Sus dos compañeros, le acompañarán en esta auténtica odisea deportiva y logística. “Tengo miedo, si te digo la verdad. Ninguno de nosotros se ha enfrentado anteriormente a tantos días consecutivos de desgaste sobre la bicicleta, aunque confíamos en la experiencia acumulada y, sobre todo, en el conocimiento que tenemos entre los tres”.

El recorrido irá aumentando progresivamente en dificultad y serán las últimas cuatro islas (Tenerife, El Hierro, La Gomera y La Palma), las que concentren buena parte del desnivel. Pero los kilómetros y las pendientes no serán el único desafío. El equipo tendrá que coordinar cada jornada con los horarios de los barcos para poder desplazarse de una isla a otra, mientras un coche de asistencia acompañará al grupo durante todo el recorrido. “La organización previa está siendo complicada, ya que hay muchas variantes que no podemos controlar», explica Lionell. El vehículo será además una pieza esencial por motivos de seguridad y para poder resolver cualquier imprevisto durante las etapas: desde una avería mecánica o un pinchazo hasta la necesidad de reponer agua o comida.

28.100031098774, -15.712621808052